miércoles, 29 de julio de 2026

Al navegante de islas (Responso)

Con este poema, un responso a un "Navegante de islas", tengo previsto cerrar mi próximo libro que aparecera en otoño y que se titulará "De la ética a la estética". Ya os iré informando.

Una isla del Egeo, oculta tras una tormenta
(foto del autor)


AL NAVEGANTE DE ISLAS

El mar vistió de negro sus míticos azules,
el viento aulló de pena y el perfil de las islas
quiso desdibujarse tras cortinas de niebla.
Las velas se arriaron y los barcos, al pairo,
dejaron de singlar.

El viejo navegante
que convirtió en pasión la búsqueda de islas
y maldijo al poeta que le indujo al retiro
“de qué sirve el recuerdo, si no vives la mar”—,
cuando cruza el Estigia le pregunta al barquero:
“¿hay islas en el Hades que estén por descubrir?”

Ya no está entre los vivos, pero vive en las aguas
el recuerdo de estelas que dejó su navío,
y los vientos añoran cuando izaba las velas
buscando la concordia en la franca baluma,
que nunca fue prisión sino hogar momentáneo.

Detrás del horizonte dicen que hay otro océano
donde moran los muertos que fueron navegantes.
La mar siempre honrará a quien la respetó.


Ricardo Fernández Esteban ©


Notas sobre el contexto del poema: Este responso habla del mítico “Navegante de islas”, a quien dediqué mi libro “Islario de pasiones”. Espero que Caronte, cuando transporte su alma a través del río Estigia (frontera con el infamundo del “Hades”, el infierno mitológico griego) responda positivamente a su pregunta y ese otro mundo le sea leve. Así podrá continuar navegando sin atrapar los vientos, sino solo acogiéndolos temporalmente hasta que los deje escapar por la baluma (borde posterior) de su vela.

Notas sobre el libro "De la ética a la estética" A pesar de la temática de este poema, el libro no tratará de navegantes de islas que dudan entre en camino y el destino, como ocurre en Islario de pasiones, o de mis viajes por Grecia, que se relatan en Por las ilas griegas. Este libro tratará, como indica su título, de "Ética" (las normas morales que deberían regirnos) y de "Estética" (la contemplación de la belleza y el buen gusto personal), lo segundo mucho más subjetivo que lo primero. El encaje del poema en el libro se debe a que se cierra con un capítulo de "Obituarios". Respecto a la temática del libro, aunque a veces no lo parezca, en muchos aspectos hay bastante relación entre la Ética y la Estética, más allá de que sean esdrújulas y rimen, y creo que me permitirá transmitiros un conjunto de reflexiones edificadas sobre un formato poético.

Ya os iré informando de la evolución de este proyecto.

miércoles, 15 de julio de 2026

Antonio Jesús Sánchez

Antonio Jesús Sánchez (Sevilla, 1971) es autor de varios libros de poemas y trabaja como bibliotecario en Madrid. No conocía su obra, a la que he llegado por casualidad, pero aunque tenga poca información sobre él y sus libros quiero compartir con vosotros algunos de sus poemas porque creo que vale la pena seguirlo.


Ya que es aficionado a la "Metapoesía" (poesía que habla de lo poético) y ganó un accésit por "Trece veces por minuto" al premio Internacional de Metapoesía 2022, comienzo por un poema de este género.


EL SALARIO DEL POETA

Es fácil conmover a la multitud:
Basta con un grito de guerra pegadizo,
campeones campeones "oe oe oe";
una palmada en medio de la masa
se convierte en ovación atronadora;
el entusiasmo es contagioso,
como la ira o el pánico.
Es fácil conmover a la multitud,
lo difícil es la emoción de uno solo,
encontrar
-entre tanto laberinto y vericueto-
el canal preciso,
el que fluye, limpio y recto,
de un alma a otra alma.
Descubrir la palabra exacta
que alguna alquimia secreta
transformará en emoción
dentro del otro pecho.
Un corazón, un solo corazón,
es un blanco muy pequeño
y el dardo ha de ser certero.
Por ello es tan difícil calcular
el salario del poeta,
del verdadero poeta,
él no mide en cantidades
sino en hondura.
Él no mide la muchedumbre
por el número de manos que aplaude
sin saber muy bien a qué.
Él mide en hondura.
Pero ¿cómo medir la hondura
de un gracias,
de un abrazo,
de unos ojos,
de una lágrima?


Antonio J. Sánchez

Y otro poema sobre su generación escrito hace años, ahora quizá ya le pondría nombre.

GENERACIÓN SIN NOMBRE

Somos una generación aún sin nombre,
a partes iguales torpe y pretenciosa.
Aún no hemos ganado nada,
pero ya miramos a los ojos
de los retratos venerables;
les miramos y decimos:
Ahora nos toca a nosotros:
emborronar cuartillas,
inventar, disparatar, equivocarnos,
cerrar bares y reírnos;
tejer entre nosotros
senderos de tinta y sangre.
No nos importa el futuro
que quizá estemos forjando;
no importa qué nombre nos darán,
ni siquiera
si ese nombre es olvido.


Antonio J. Sánchez

Y por último otro poema de su libro Tebeos:

EL CAJÓN DE LOS TEBEOS

¿Qué ocurría en el cajón de los tebeos
mientras yo dormía?
Quizás Spiderman
se balanceaba sobre los tejados
de Trece Rúe del Percebe,
y Zipi y Zape escondían
el escudo del Capitán América
solo por hacerle rabiar.
Quizás hacían batallas,
los de Bruguera a un lado;
al otro los de la Marvel.
Me gusta pensar
que Anacleto y Mortadelo
(puede que ayudados
por las hermanas Gilda)
vencían a la Patrulla X,
y que Carpanta, al fin,
comía hasta hartarse.
Pienso mucho en eso:
en mi -ya demasiada larga- vida
he encontrado pocas cosas más serias
que aquellas batallas secretas
del cajón de los tebeos.

Antonio J. Sánchez (de "Tebeos" 2014)

En "Fonoteca de poesía" podéis escuchar este poema recitado por el autor, junto con otros dos del mismo libro.


En el siguiente enlace podéis leer una entrevista que le hicieron en "Granada Costa" a raíz de su premio metapoético y su libro "Trece veces por minuto". Y en "Entreletras" un artículo sobre su último libro de poemas "Los libros y la noche" (2025) que podéis conseguir aquí.


Nota técnica: Me gustan los textos de sus composiciones, ya que nos cuentan historias o transmiten opiniones interesantes. Lo que ya no tengo tan claro es si están mejor escritos en el formato de poemas, divididos en versos, o podría ser mejor presentarlos como microrrelatos en prosa.

En general sus versos están bien cortados desde el punto de vista sintáctico, evitando el error de muchos poetas versolibristas que cortan mal el verso con encabalgamientos muy difíciles, lo que unido a la falta de ritmo interno hace que esos supuestos versos no lo sean. Esa es para mí una de las condiciones del verso libre: "que los cortes versales se correspondan con grupos sintácticos", ya que un verso libre debe poderse leer con una cierta parada fónica final. 

Superada esta primera condición, ¿son sus composiciones versolibristas, ya que carecen de una estructura rítmica que sustente al verso? Sí, se pueden considerar poemas de verso libre, pero yo preferiría que las escribiese como textos en prosa por las siguientes razones:

- No hay un componente lírico ni metáfórico importante, que es algo en lo que suelen apoyarse los versolibristas.

- Los finales versales (en el primer poema) tienen algunas consonancias o asonancias que, al menos para mí, deben evitarse en el verso libre.

- En bastantes casos es mejor leer de continuo más de un verso para transmitir bien de forma oral (muy importante en un poema) el significado del texto.

- Y para mí lo más importante, ¿qué aporta la división versal en este caso, más alla de ser una estructura de poema? ¿No sería entonces mejor un microrretalo de más fácil lectura?

Son solo unas sugerencias mías y, si alguien se anima, me gustaría tener más opiniones al respecto. Ya sabéis que este tema del auténtico verso libre y su distinción (bastante imprecisa) de la prosa poética o no poética me interesa mucho y creo que hay bastante confusión al respecto. Por ejemplo, he escrito algunos artículos como "El verso blanco y el verso libre" o "La Poesía, los Poemas, los Versos y la Métrica" y le he dedicado un capítulo en mi libro "Métrica poética del idioma español"

Siempre es bueno contrastar opiniones y por eso os pido las vuestras.