sábado, 26 de mayo de 2012

El navegante de islas

Este poema lo escribí en Mayo de 2012 cuando estaba recorriendo el archipiélago del Dodecaneso griego, después de casi un mes de navegación por el Mediterráneo y ya próximo el regreso a Barcelona. Influenciado por tanta isla, dejé una reflexión sobre la pasión desmedida por ampliar islarios.

El puerto de Hydra

EL NAVEGANTE DE ISLAS

El navegante salta de isla en isla
buscando la imposible perfección.
Por eso, nunca se aposenta y sigue
hilando con su barco singladuras.
¿Quién sabe definir lo que es perfecto?,
¿quién puede asegurar que la siguiente
no tendrá aguas más limpias, o más bosques,
o el óptimo refugio al viento duro?

Así, su travesía es un rosario,
las cuentas son las islas, los misterios
agrupan archipiélagos, los mares,
se recitan en cada letanía
y el conjunto es un círculo vicioso
que impide disfrutar lo descubierto.
Odiseo, sin Ítaca en su mente,
ha de seguir rompiendo mil azules,
en busca de incógnitos perfiles
a los que dirigir, firme, la proa
si los vientos se entienden con las velas.

Pero toda Odisea tendrá fin,
acabará su recorrido el día
en que su nave, harta de fondeos,
decida embarrancar en cualquier costa.
Y, si es un navegante afortunado,
la isla será normal, con sus carencias,
en la que, sin embargo, residir
sea asunto agradable. Allí podrá
soñar en imposibles  ideales
mientras disfruta de la imperfección.

Ricardo Fernández Esteban ©

Amanecer en Diafani (Kárpazos)


Éste es el cuaderno de bitácora que resume mis singladuras por el Medirerráneo en ese mes de Mayo de 2012. Luego he tenido la suerte de que Maira Fournari, me haya traducido al griego este poema y otros seis que publicamos el año pasado en un plaquette bilingüe Islario de pasiones/ Νησολόγιο παθών


Ο ναυτίλος νήσων

Πηδά ο ναυτίλος από νήσο εις νήσο
απίθανη τελειότητα ζητώντας.
Γι' αυτό, ποτέ δεν στέκει, συνεχίζει
υφαίνοντας τον πλου με το καράβι.
Ποιος ξέρει να ορίσει τι ‘ναι τέλειο;
Ποιος να πει πως το επόμενο νησί
θα’ χει νερά διαυγή ή δάση πλείστα,
απάγκιο ιδανικό σε δριμύ αέρα;
Έτσι, ο πλους του θυμίζει κομποσκοίνι,
οι χάντρες γίνονται νησιά, και οι ευχές
συνθέτουν αρχιπέλαγα, οι θάλασσες
να ψάλλονται σε κάθε λιτανεία
κι όλα μαζί να ’ναι ένας φαύλος κύκλος
που ανακόβει της ευρέσεως τη χαρά.
Ο Οδυσσέας, δίχως στο νου Ιθάκη,
χίλια γαλάζια πρέπει να διασχίσει
κρυφές ακτογραμμές αναζητώντας
για να οδηγήσει, σταθερός, την πλώρη
αν τα πανιά τα ‘χουν βρει με τους ανέμους.
Μα κάθε Οδύσσεια έχει ένα τέλος,
θα λήξει το ταξίδι της μια μέρα
που το σκάφος, χορτάτο από λιμάνια
λέει ν’ αράξει σ’ οποιαδήποτε ακτή.
Κι αν πρόκειται για ναυτικό με τύχη,
νήσο θα βρει κανονική, μ’ ατέλειες,
όπου να ζει κανείς, παρ’ όλα αυτά,
εύκολο θα ‘ναι κι όμορφο. Κει μέλλει
απίθανα να ποθήσει ιδανικά
ενώ απολαμβάνει την ατέλεια.

                                       (από νήσο εις νήσο…)


Ρικάρδο Φερνάντεθ Εστεβαν. Μετάφραση της Μάιρας Φουρνάρη


Adendas de voz e imagen.

En este vídeo a partir de 3:05 recito este poema, y en el resto otros inspirados en la islas y mares griegos.




También se puede acceder en "The Booksmonie. Poesía recitada" a un fichero con mi voz y los textos de tres poemas míos de "Islario de pasiones", éste, y Cuando muera que no me repatríen y Ese mar.




sábado, 19 de mayo de 2012

Caminos y destinos

Las travesías por mar incluyen muchos tipos de singladuras, incluso esperas en puerto por malas condiciones meteorológicas. Se dice que esto aumenta nuestra experiencia y que el camino es más importante que el destino, pero a menudo nos vence la impaciencia por llegar. 

El Pandora Lys en Milazo en el norte de Sicilia

CAMINOS Y DESTINOS

El esperar en puerto también es travesía,
como lo es reservar la llegada a la isla
para cuando, ya viejo y rico en experiencias, 
comprendas que el camino es lo más importante, 
mucho más que el destino, ese mito de Ítaca 
que nos versó Kavafis rememorando a Homero.

Pero hoy, ausente el viento en un puerto perdido 
de algo que llaman isla y es casi un continente, 
reniego del poema. Dónde sacrificarte 
una hecatombe, Eolo, pidiendo tu soplido 
que levante la brisa y al barco le dé alas 
para romper azules con rumbo al archipiélago. 

Hoy busco mi destino acortando el camino, 
olvido las proclamas, las palabras vacías, 
y acepto que no siempre los mitos nos complacen 
por más que defendamos su perpetua vigencia. 

Ricardo Fernández Esteban ©


Una playa de Samos (al norte del Dodecaneso)

Adenda de viajes en que el camino fue más importante que el destino

Este poema se escribió en Mayo del 2012 en Milazo (costa norte de Sicilia) donde las malas condiciones metereológicas nos retuvieron dos días durante la travesía del mediterráneo en un velero desde las costas españolas al Dodecaseso griego. 
Si os interesa, en esta página del blog  podéis seguir mis singladuras durante todo ese mes.

Además, en estas otras páginas están los apuntes, con poemas incluidos, de dos viajes en velero por el Dodecaneso en 2017 y 2018, y otro por las Cícladas en 2019. El viaje previsto para 2020 ha tenido que retrasarse por la pandemía, pero las islas nos esperan el próximo año.

El la primavera de 2020 he publicado "Islario de pasiones", un libro de poemas que trata 
de mares, de islas y de la pasión por navegarlos o habitarlas. Las islas son griegas, como lo son los mares que las circundan, la pasión es de quien escribe, de quien navega y de quien habita, que se intercambian las voces en el relato, dudando entre "camino" y "destino". Espero que antes de que acabe el año esté disponible la versión digital. Ya os avisaré.



sábado, 12 de mayo de 2012

José Florencio Martínez. Teseo no saldrá del laberinto.

En 2012 atravesé el Mediterraneo en velero y sólo me acompañó un libro en papel (los otros iban en mi E-book) “Teseo no saldrá del laberinto” de mi buen amigo José Florencio Martínez, que acababa de publicar in-VERSO. 

Qué mejor poesía y tema para acompañarme en este viaje desde nuestras costas hasta las míticas islas griegas.


VIVIR ERA REMAR (a Constandinos Kavafis)

Remar era la vida. Y la esperanza.
Luego llegamos a Ítaca y los sueños
­-sin metas ni horizontes- se esfumaron
y las naves se pudren en la playa.

Sin Cíclopes, ni Circes, ni fenicios
a quien comprar sus bellas mercancías,
sin aventuras y experiencias nuevas,
sin belleza es insípida la vida.
 
En las doradas playas del recuerdo
sólo hay sombras o espectros de los años.
Vivir era remar, soñar… Ahora,

sentados a la sombra de la parra,
sólo esperamos, viendo los confines,
que arribe ya la barca de Caronte.

Teseo no saldrá del laberinto. José Florencio Martínez.


En una entrada anterior ya os colgué otros dos poemas de José Florencio, uno de ellos “Islario” que me dedicó cuando presentó en nuestra tertulia del “Laberinto de Ariadna” mis Cuadernos poéticos de viaje por las islas griegas y que también ha incluido en este libro que os recomiendo especialmente.

Adenda de 2013: En esta entrada podéis leer otro poema de José Florencio que dedicó a nuestro amigo y gran poeta Enrique Badosa cuando le hicimos un homenaje por sus más de 60 años de poesía.

domingo, 6 de mayo de 2012

Hay tantas islas como amores

Este soneto es el único poema rimado de Islario de pasiones, que comencé a escribir en la travesía en velero en mayo del 2012 desde Valencia al Dodecaneso griego, y que ahora tenéis publicado en papel a un clic en Amazon. Lo escibí teniendo a la vista la costa de Sicilia y en mi diario anoté: 

Mi travesía por el Mediterráneo me lleva a Trápani, en el oeste de Sicilia, desde donde zarparemos para recorrer su costa norte y, tras cruzar Mesina y el Jónico, llegar a Grecia.  Luego seguiremos por el golfo de Corinto y el Egeo hasta llegar a nuestro destino, el archipiélago del Dodecaneso. Va a ser un mes de singladuras a través de un islario de pasiones.


Un delfín nos visita en el Tirreno

HAY TANTAS ISLAS COMO AMORES 

Todo el mar por delante, el horizonte
marca un círculo azul omnipresente
con pedazos de blanco. De repente
rompe la raya algún perfil de monte

que anuncia riesgo, que te dice: ponte
a imaginar islarios en tu mente,
no pierdas más el tiempo, sé valiente
  y aleja singladuras con Caronte.


 Poco a poco el perfil adquiere vida,
las manchas se hacen pueblo, los colores
son bosques y en tu proa ves un puerto,

que amigable te ofrece su acogida.
Dicen que hay tantas islas como amores
y yo puedo afirmaros que eso es cierto;


al navegante experto
ni Escilas, ni Caribdis, ni Sirenas
le disuaden de hollarlas por docenas.

 Ricardo Fernández Esteban ©

El Pandora en orejas de burro


Ya os he dicho que este es el único poema con rima del libro. Los poemas tratan de mares, de islas y de la pasión por navegarlos o habitarlas. Las islas son griegas, como lo son los mares que las circundan. La pasión es de quien escribe, de quien navega y de quien habita, que se intercambian las voces en el relato dudando entre el camino y el destino. Ya me diréis si os ha gustado el libro, aquí lo podéis conseguir.

Por si queréis saber más de ese viaje, en que se inició el libro, y que me llevó en un velero desde Valencia al Dodecaneso griego en Mayo del 2012, éste es un pequeño Cuaderno de Bitácora

sábado, 28 de abril de 2012

Travesía rumbo al Dodecaneso


En Mayo de 2012 zarpé desde Valencia en el Pandora Lys, un velero de 54 pies, con rumbo al Dodecaneso,  el archipiélago situado en el confín del Egeo griego junto a Turquía. Durante todo un mes crucé el Mediterráneo de isla en isla hacia levante y el Blog, sin abandonar su pasión por la palabra poética, recuperó su significado en el Cuaderno de Bitácora que escribí.

Tras Mallorca, Cerdeña y Sicilia, llegamos a las islas Jónicas, entramos el Egeo por Corinto y cruzamos las Cícladas hasta alcanzar y disfrutar de nuestro destino, el Dodecaneso. Este poema se escribió antes de la partida y la realidad lo superó.



TRAVESÍA RUMBO AL DODECANESO

Atravesar a vela el Mare Nostrum
saltando de isla en isla hasta el confín.
Hacer al dios Eolo una hecatombre
en busca del buen viento que nos lleve
sobre crestas de azul, rotas en blanco.
Buscar la compañía de las luces
cuando gira el zodiaco sobre el cielo,
en las noches de guardia solitaria
sin costa que acompañe. Despertar
cuando el sol enrojece el horizonte,
ir hacia él sin alcanzarlo; ver
como se oculta un día más pintando
las nubes del poniente, mi morada.


Dejar por popa mucho: Baleares,
Cerdeña, las Eolias, y Sicilia.
Burlar el paso de Escila y de Caribdis,
y dirigir la caña rumbo a Grecia.
Seguir hacia levante y en el Jónico
poner el pie en Ítaca, por fin,
pero no es un destino que el camino
prosigue por Corinto hacia el Egeo.

Mirar de
lejos Sunion y la Akrópolis,
redescubrir las Cícladas, la luz
y el viento de Meltemi omnipresente.
Sacar las cartas y pedir las tres
que faltan en mi escala de azulones. (*)
Cambiar de mesa, pero no de juego
por buscar la docena del confín,
y contar que son más, son dieciséis
las habitadas del Dodecaneso.
Fondear frente a Furni, en la antesala,
con el deber cumplido y muchas millas
de estela blanca en popa. El archipiélago
nos espera flotando en el azul,
singladuras más cortas nos aguardan.

Vagar por el islario, contemplar
de norte a sur, de Patmos hasta Kárpazos,
los horizontes rotos por perfiles
de las islas que cuajan esos mares,
de las islas unidas por destellos
que traza el sol en el atardecer,
puentes de plata, sin pontífice,
que cruzamos a vela hacia el ocaso.

Y no querer volver, buscar morada
rotando en este círculo virtuoso
a expensas de los vientos y corrientes
en el confín del mar, del Mare nostrum
que en este último mes ha sido mío.


Ricardo Fernández Esteban ©

(*) Sólo me falta pisar 3 de las 24 cícladas habitadas, islas que se distinguen por los tonos del azul con el que pintan sus puertas y ventanas. Espero poder rebajar esa cifra en este viaje, y completar esa escalera de azules.

En el Pandora Lys, cruzando el Jónico



Como he indicado al inicio, llevé un Cuaderno de bitácora de ese viaje que os puede ayudar a comparar la magnífica realidad de la travesía con el deseo expresado en el poema previo.

En estos enlaces tengo más poemas de mis Cuadernos de las islas griegas y de mi Islario de pasiones, estos últimos relacionados con la pasión del navegante y la necesidad de escoger entre camino y destino.


Adenda de abril de 2020: En 2017 y 2018 he vuelto a navegar por el Dodecaneso en un velero, 10 días de Kos a Samos y otros 10 de Rodas a Kárpazos, aquí tenéis unos comentarios y unos poemas sobre esos viajes. En 2019 volví a navegar 12 días por las Cícladas y también dejé una pequeña bitácora y algunos poemas. Este año queríamos volver a recorrer todo el Dodecaneso, pero lo tenemos complicado.

domingo, 22 de abril de 2012

Juan Ramón Jiménez, el mar y mi travesía.

J.R. Jiménez por Sorolla

En mayo de 2012, unos días después de colgar este post, inicié un viaje en velero desde Valencia hasta los confines del Egeo, en las islas griegas del Dodecaneso. Un mes redescubriendo islas a través del Mediterráneo.

Esta entrada me sirvió para ambientar el viaje. Juan Ramón Jiménez, uno de nuestros mejores poetas del siglo XX, que trata del mar en varios de sus poemas. Adonais publicó en 1981 una antología de este tema 35 POEMAS DEL MAR que os recomiendo aunque debe ser difícil de encontrar.  Cuelgo dos poemas muy distintos, uno de su innovador Diario de un poeta recién casado y otro de sus clásicos Sonetos espirituales.


SOLEDAD

En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué sólo,
qué lejos, siempre, de ti mismo!

Abierto en mil heridas, cada instante,
cual mi frente,
tus olas van como mis pensamientos,
y vienen, van y vienen,
besándose, apartándose,
con un eterno conocerse,
mar, y desconocerse.

Eres tú, y no lo sabes,
tu corazón te late y no lo siente...
¡Qué plenitud de soledad, mar sólo!

Diario de un poeta recien casado (1 de febrero)
Juan Ramón Jiménez

El Egeo al atardecer, cerca de Kiznos


AL MAR ANOCHECIDO

¡Si tu belleza en mí morir pudiera
como en ti, mar, se borran los colores
que el sol divino te dejó, en las flores
de luz de toda tu gentil carrera!

Mas ¡qué es la muchedumbre, pasajera
eterna, de este oleaje de dolores,
para tal resplandor de resplandores,
alba sola de toda primavera?

¡Mar, toma tú, esta tarde sola y larga,
mi corazón, y da a su sufrimiento
tu anochecer sereno y extendido!

¡Qué una vez sienta él cual tú, en la amarga
infinitud de su latir sangriento,
el color uniforme del olvido!

Sonetos Espirituales
Juan Ramón Jiménez

En el portal A media voz hay una amplia antología de sus poemas


Adenda de junio de 2019: Repaso esta entrada mientras estoy navegando por las cícladas en el centro del Egeo griego rodeado de mar y de islas. En esta pequeña bitácora os dejo algunas impresiones y poemas de este último viaje.

lunes, 16 de abril de 2012

Sant Jordi 2012. Poesía en la calle.

Anna Rossell, María de Luis, Inma Arrabal y Ricardo Fernández, compartiremos un puesto el día de Sant Jordi en Paseo de Gracia 77 (entre Mallorca y Provenza) con el lema de Poesía en la calle.

Nos hace mucha ilusión sumarnos a la gran fiesta de la literatura en Barcelona ofreciéndoos nuestros poemarios. Os esperamos para compartir un rato de ese maravilloso día en que la literatura y las rosas inundan la ciudad.

Este sencillo soneto sólo quiere reflejar ese deseo de saludaros en nuestra Mesa de Poesía


SANT JORDI 2012, POESÍA EN LA CALLE.

Sant Jordi, Barcelona, libros, rosas.
La calle es una fiesta, te invitamos
al puesto en que tenemos nuestras glosas;
arriba te hemos dicho dónde estamos.

Comparte con nosotros la alegría
de la fecha en que reina la escritura,
en la mesa ofrecemos poesía
¡qué mejor alimento que cultura!

María va a traer más de un haikú,
Anna nos muestra un África social
y yo mis islas griegas y unas rimas.

Para empezar la fiesta faltas tú,
ya sabes que eres alguien especial
y que con tu presencia nos animas.

Ricardo Fernández Esteban ©




Inma Arrabal
María de Luis y Anna Rossell


lunes, 9 de abril de 2012

Mamperlán

Hay palabras recónditas que la mayoría desconocemos como Mamperlán, ese reborde de madera que llevan los escalones para evitar resbalar. Por cierto, no he encontrado ninguna foto de escalones de mármol con mamperlán, será que son demasiado altivos para compartir huella con tan humilde complemento.

Este soneto con estrambote se escribió en homenaje a Rosa Navarro, mi excelente profesora de la licenciatura de Filología Hispánica, y rima en una extraña consonancia asonancia (como el mármol y la madera).


MAMPERLÁN
Para Rosa Navarro que me descubrió esta palabra, y muchísimo más sobre poesía y literatura.
Reborde de escalón que no resbala,
materia que da vida al frio mármol,
¿qué perdura en las vetas de aquel árbol
que bebió del rocío de la albada?

Antes de ser esclavo de pisadas
disfrutaste la libertad del árbol,
mientras que por muy bello que es el mármol
sin escultor es simple piedra, nada.

Hoy estás en desuso en los peldaños
y también en la lengua cotidiana.

Te he tenido olvidado muchos años

hasta que dijo Rosa esta mañana:
“No sé si alguien de ustedes me sabrá
decir que significa “Mamperlán”.


Pero a mí, de verdad, lo que me importa
es que fue excusa para hablar de Lorca. (*)


Ricardo Fernández Esteban ©

(*) Rosa empezó hablando de mamperlanes como excusa para citar su visita a la casa de Lorca en “La huerta de San Vicente”, que los tiene, y comentar magníficamente unos poemas de Federico. 


Ya que os he citado a Lorca, éste es el enlace a la entrada que dedique en el blog a sus Sonetos del amor oscuro.

Este poema, Mamperlán, pertenece a un poemario inédito sobre las palabras, su significado y su relación con las personas. Aquí podréis leer algunos que he ido publicando en el blog.

domingo, 1 de abril de 2012

Vicente Gallego y su poesía reciente

(entrada actualizada en mayo de 2019)

Vicente Gallego (Valencia, 1963) es uno de los poetas imprescindibles de entre los que comenzaron a publicar en la última parte del siglo pasado, en lo que los críticos denominaron la corriente de la Experiencia.


En 2012 publicó "Mundo dentro del claro". Os cuelgo unos versos de ese libro y otros de 20 años atrás, donde podréis comprobar como el relato de sus experiencias se desplaza hacia ámbitos más íntimos del autor. Luego os cito su producción más reciente.


ES LA NOCHE SERENA

Es la noche serena, y es delgada.
No existe otra señora
más que esta viva calma que aquí reina,
y en ella están las noches y los días
como un buche de agua puesto al fuego
o un terrón en el agua.

Esta noche que digo, silenciosa,
anida entre los mundos, los concierta:
es la esponja que embebe sus vinagres,
y es la cruz abisal donde la vida
se entrega a su raíz y se consuma.

Si es siempre dulce el tuétano en la lágrima,
el llanto de los siglos se hace mieles
el día que comprende el corazón
que la noche es señora, y que es serena.

Vicente Gallego. Mundo dentro del claro (2012).

Por si queréis profundizar más en este poemario, os dirijo a una crítica de José Luis García Martín en su blog Crisis de papel


LA PREGUNTA

En la noche avanzada y repetida,
mientras vuelvo bebido y solitario
de la fiesta del mundo, con los ojos muy tristes
de belleza fugaz, me hago esta pregunta.
Y también en la noche afortunada,
cuando el azar dispone un cuerpo hermoso
para adornar mi vida, esa misma pregunta
me inquieta y me seduce como un viejo veneno.
Y a la mitad de una farra, cuando el hombre
reflexiona un instante en los lavabos
de cualquier antro infame al que le obligan
los tribunos nocturnos y unas piernas de diosa.
Pero también en casa, en las noches sin juerga,
en las noches que observo desde esta ventana,
compartiendo la sombra
con un cuerpo entrañable y repetido,
desde esta ventana, en este mismo cuarto
donde ahora estoy solo y me pregunto
durante cuánto tiempo cumpliré mi condena
de buscar en los cuerpos y en la noche
todo eso que sé
que no esconden la noche ni los cuerpos.

Vicente Gallego. Los ojos del extraño (1990)


En los últimos años, Vicente Gallego ha publicado "Cuaderno de brotes" (2014), "Saber de grillos" (2015), "Ser el canto" (2016) y su antología esencial "Cantó un pájaro" (2016) de los que os dejo reseñas en los enlaces y estos dos poemas


A LAS TRES DE LA TARDE

A las tres del hervor está creciendo
-de chicharras y luz- esa sordera
en que el monte nos sume, en la que cantan
las agujas del pino todas juntas,
reverberan las piedras, y se tornan
enormes las hormigas en su empleo
de amor y de silencio.


Vicente Gallego. Saber de grillos (2015)


CANTO XLVIII 

¿Qué habrá más delicado que morir?

No se molesta a nadie para eso,

nadie se va o se queda, y todo brilla
al final por su ausencia meridiana.

Unos detrás de otros,
qué paso delicado de gorriones
dimos al borde mismo
de nunca habernos dado un mal alcance.

Toda luz, olvidada de sus muertos,
abre su corazón la madre muerte.

Estaba en esas Juan
de Yepes, un hombre
de saberse estas cosas en la pura
pobreza de la vista.

"¿Qué hora es?", preguntó.

"No son las doce aún", le respondieron.

"No llegarán a serlas y estaré
cantando ya maitines en la gloria
del Señor de mi amor".

Lo lloraban los frailes aún presentes.

Tomaron el breviario,
le quisieron leer

Vicente Gallego. Ser el canto.


En A media voz encontraréis una selección de sus poemas , y en su página de Cervantes Virtualbiografía, bibliografía, antología y una entrevista con el poeta, aunque ni una ni otra información incluyen sus últimos poemarios que os he citado. Como siempre os recomiendo acudir a las fuentes, o sea, a los libros del poeta.