sábado, 2 de noviembre de 2013

Sombras que fueron luces

Versos escritos a vuela pluma que quizá sean el inicio de un poemario o quizá sólo versos sueltos.

De momento los dejo en espera, por si el tiempo y los cuidados consiguen hacer de ellos un buen vino o es mejor gastarlos en la cocina. Como siempre, vuestra opinión será bien recibida.

Respecto al contenido no hagáis demasiado caso. Os recuerdo que para mí  la poesía no tiene por qué ser veraz, basta con que sea verosímil. Aquí lo explico en otro poema.


SOMBRAS QUE FUERON LUCES

Tantas luces que se volvieron sombras:
Las novietas, las juergas, los amigos,
las noches que acababan siendo día,
el tabaco, las copas, la existencia
desperdiciada en una empresa absurda,
pensar que cambiaríamos el mundo
cuando al final el mundo nos cambió.
Querer iluminar esas tinieblas,
recobrar lo perdido en el camino,
parar, darse la vuelta y descubrir
que no se puede, que la vida es río
y falta poco para oler el mar.

Una luz que apagué sigue encendida:
La música brotando en tus caderas,
dos cuerpos que buscaban con premura
la afinidad en lo desconocido;
los roces, las caricias y los besos,
en ruta al esplendor del gozo mutuo.
No pregunté tu nombre al día siguiente
y dejé que te fueras sin pedirte
ni siquiera el teléfono, ¿por qué?;
quizá porque pensé que era mejor
un magnífico verso que un poema
de mil rimas en círculo vicioso.

Una sombras que inundan el presente:
El tiempo que se agota, la impotencia
de no poder leer miles de libros
ni viajar a cien fotos que seducen.
Ansia de conocer que se cercena,
horizonte a la vista, singladura
que te lleva a la Ítaca maldita,
maldita porque piensas que aún es pronto
para ese purgatorio de la espera.
Queremos que el camino sea eterno
y no lo es, el hombre es finitud,
su sino: ser un ser que no será.

Sombras que fueron luces nos persiguen,
—no hay unas sin las otras— es la vida.

Ricardo Fernández Esteban ©


Adenda de Mayo del 2015: Año y medio después unas cuantas vuelaplumas se ha unido a esta inicial. Aquí las tenéis.

miércoles, 30 de octubre de 2013

El libro digital, ¿amenaza u oportunidad?

    Acabo de abrir una nueva página en este blog con el título de El libro digital, ¿amenaza u oportunidad? en la que os invito a participar.

    En esta página (a la que podéis acceder a través del anterior enlace) me hago una serie de preguntas, en busca de respuestas, sobre los cambios que van a afectar al proceso entre la creación de la obra literaria y su lectura a causa de la digitalización del libro.

    Este tema parece más técnico que literario, pero no es así ya que los cambios a que nos enfrentamos son de tal magnitud que van a afectar profundamente en las formas y contenidos de lo que leeremos.

    Por eso, merece la pena reflexionar conjuntamente sobre esta pregunta. Los nuevos soportes van a provocar cambios muy importantes en los hábitos del lector y en todo el proceso de producción, distribución y venta del libro. Y no sólo eso, sino que puede variar la actividad creativa del autor, más allá del formato, influyendo en el contenido y su interacción con quien le lee.

    ¿Son peligrosos los cambios? Desde luego que lo son para aquellos que no los analizan previamente, por lo que quedan expuestos a novedades para las que no están preparados. Sin embargo, pueden ser beneficiosos para quienes se posicionan y aprovechan las nuevas oportunidades, y los huecos de mercado dejados por los primeros. Cuando los dinosaurios desaparecieron otras especies ocuparon sus hábitats y disfrutaron de sus alimentos. La frase de escuela de negocios: En el cambio está la oportunidad y en el statu quo la dificultad para mejorar, tiene mucho de verdad en todos los ámbitos incluido el literario.

    Ánimo, participad comentando el texto inicial que he colocado. De momento las preguntas son muchas y las respuestas pocas, pero no tendremos respuestas si antes no nos planteamos preguntas. El cambio está ahí, nos guste o no nos guste, no escondamos la cabeza debajo del ala y aprendamos a volar es ese nuevo espacio.


sábado, 19 de octubre de 2013

Costa Norte Egea

En las islas del Egeo las costas más acogedoras son las que miran al sur, ya que norteñas suelen estar batidas por el Meltemi, pero en los escasos días en que soplan vientos del sur es un placer descubrir rincones en esas costas salvajes.

Este poema se escribió en Anafi, la isla más al sur de las Cícladas, un día de suave austral cuando su costa del norte se nos abría excepcionalmente con todo su esplendor.  Fue en la pequeña cala de guijarros conocida como Agios Georgios (San Jorge) por la cercana ermita dedicada a ese santo.


COSTA NORTE

Cuando sople el austral, vete a la costa norte,
y descubre otra isla tan distinta del sur.
Por caminos de tierra, en medio de la nada,
encontrarás capillas de profetas y santos,
cuidadas, con iconos y con llamas perpetuas,
¿quiénes serán sus fieles en esta soledad?
Escoge  luego un valle que rompa acantilado
y descienda entre verdes a morir en la cala,
un simple “codolar” de desgastadas piedras.

No busques aquí arenas, estamos en el norte
donde reina el meltemi que en este breve exilio
—por las prisas que tuvo— se olvidó de cerrar
los palacios de encanto de su costa salvaje:
piscinas en las rocas, un cielo en el infierno,
aguas para ti solo que al ser hoy un remanso
muestran fondos magníficos, transparencia infinita,
paz y virginidad en la otra costa egea.

Más islas, más adendas de Grecia.
Ricardo Fernández Esteban ©


El austral es el viento del sur que es raro en el Egeo en verano, en cambio el Meltemi es un fuerte viento del norte que suele soplar en verano en las islas egeas. Codolar es como se llaman en catalán a las playas de guijarros (còdols), ésta me recordó a algunas de la coste norte menorquina cuando aún estaban a salvo del turismo.

La cala de Agios Georgios, un día de viento austral.
La capilla del Profeta Elías, cercana a la de Agios Georgios.
Tanto monta monta tanto, blancas, cuidadas y sobre el mar.

sábado, 12 de octubre de 2013

Fray Luis de León. Oda a Francisco de Salinas

Fray Luis de León (Belmonte, 1527 - Madrigal de las Altas Torres, 1591) es uno de los grandes escritores del renacimiento al que aquí trataré en su vertiente poética. Comienzo con las quintillas que escribió al salir de la cárcel, donde estuvo cinco años por traducir libros sagrados sin licencia eclesiástica.


Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
¡Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y, con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso,
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado, ni envidioso!


Y cuando volvió a su cátedra de Salamanca pronunció el famoso Como decíamos ayer... Hablando de cátedras y Salamanca, las magníficas liras que dedicó a su compañero catedrático, el músico Francisco de Salinas.

ODA A FRANCISCO DE SALINAS

El aire se serena  
y viste de hermosura y luz no usada,  
Salinas, cuando suena  
la música extremada  
por vuestra sabia mano gobernada

A cuyo son divino  
el alma, que en olvido está sumida,  
torna a cobrar el tino  
y memoria perdida  
de su origen primera esclarecida. 

Y como se conoce,  
en suerte y pensamiento se mejora;  
el oro desconoce  
que el vulgo vil adora,  
la belleza caduca engañadora. 

Traspasa el aire todo  
hasta llegar a la más alta esfera  
y oye allí otro modo  
de no perecedera  
música, que es la fuente y la primera. 

Ve cómo el gran Maestro,  
a aquesta inmensa cítara aplicado,  
con movimiento diestro  
produce el son sagrado,  
con que este eterno templo es sustentado. 

Y como está compuesta  
de números concordes, luego envía  
consonante respuesta;  
y entre ambos a porfía  
se mezcla una dulcísima armonía. 

Aquí el alma navega  
por un mar de dulzura, y finalmente,  
en él así se anega,  
que ningún accidente  
extraño y peregrino oye o siente. 

¡Oh desmayo dichoso!  
¡Oh muerte que das vida! ¡Oh dulce olvido!  
¡Durase en tu reposo,  
sin ser restituido  
jamás a aqueste bajo y vil sentido! 

A este bien os llamo,  
gloria del apolíneo sacro coro,  
amigos, a quien amo  
sobre todo tesoro,  
que todo lo visible es triste lloro. 

¡Oh, suene de continuo,  
Salinas, vuestro son en mis oídos,  
por quien al bien divino  
despiertan los sentidos,  
quedando a lo demás adormecidos! 

Fray Luis de León

Un breve apunte sobre cada  estrofa. : Salinas tocando el órgano nos acerca a Dios. : Origen divino del alma. : El alma desprecia los bienes mundanos. : Vía iluminativa. Música de las esferas celestes. :Trascendencia. El alma en presencia de Dios, origen del movimiento del universo y la música celestial. : Unión del alma y Dios. Números como origen y fundamento.: Plenitud del amor por la unión intelectual del alma a Dios. : Busca de la plenitud del clímax unitivo. :Ánimo a los amigos a compartir ese bien espiritual. 10ª: Llegar a Dios a través de la música de salinas. En esta página encontraréis un comentario del poema que desarrolla estos apuntes.

Si os interesa más información sobre la vida y obra de Fray Luis os dirijo a Cervantes Virtual. 

viernes, 4 de octubre de 2013

Ángeles Santos. Un mundo y La tertulia.

La pintora Ángeles Santos ha muerto a los 101 años. Estos sencillos versos son mi pequeño homenaje, especialmente por dos cuadros suyos que me encantan: Un mundo y La tertulia. Ambos los pintó en 1929, en esa corta etapa adolescente en que su creatividad se desbordó, y los podéis ver en el Reina Sofía de Madrid. 

Un mundo (290 x310). Ángeles Santos, 1929

A la pregunta de cómo había podido pintar con sólo 18 años y escasas vivencias este cuadro, Ángeles respondió que le habían inspirado estos versos de Juan Ramón.

 (...) vanos ángeles malvas
apagan las verdes estrellas.
Una cinta tranquila
de suaves violetas
abrazaba amorosa
a la pálida tierra.

Alba. Juan Ramón Jiménez.


UN MUNDO Y LA TERTULIA

¿Cómo se puede, Ángeles,
organizar Un mundo en tres por tres
surrealmente mágico
siendo una adolescente
que ha vivido en provincias
y en plena dictadura de Primo de Rivera?
¿Leyendo a Juan Ramón…?
Leyendo a Juan Ramón se puede mucho
y siendo artista de raza mucho más.

¿Y en ese mismo año,
recrear La Tertulia, diálogo sin voz,
nueva objetividad del postexpresionismo,
inquietante misterio cuando cambias
de la visión global al personaje fumando pensativa en el sofá,
mirándome de frente, leyendo para ti
o hincando las rodillas cuando imploras...?
¡Cómo rompes los cánones del tiempo en este cuadro!

Quizá fue demasiado para tan corto tiempo
o demasiado poco para un siglo.
Mi pequeño homenaje llega tarde
pero la obra pervive. Gracias Ángeles.

De museos por Madrid. Ricardo Fernández Esteban ©


La tertulia.(130 x 193) Ángeles Santos, 1929

















En estos enlaces del Reina Sofía podréis ver más información de los cuadros, El mundo y La tertulia. Y aquí información sobre su vida y obra

Este poema pertenece a mi libro digital De museos por Madrid, que permite ver las obras en que se inspiran los poemas y que he publicado recientemnete en Amazon.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Emilio Prados. Posesión luminosa y Canción

Emilio Prados (Málaga 1899, Méjico 1962) es un poeta adscrito a la generación del 27, que comenzó su andadura poética en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Prados participó activamente en las actividades literarias de los años 20 y 30 del pasado siglo y tuvo que exilarse al final de la guerra civil. Pero para presentarlo es mejor dejar que nos hable un poema suyo:

  
POSESIÓN LUMINOSA
Igual que este viento, quiero
figura de mi calor
ser y, despacio, entrar
donde descanse tu cuerpo
del verano; irme acercando
hasta él sin que me vea;
llegar, como un pulso abierto
latiendo en el aire: ser
figura del pensamiento
mío de ti, en su presencia;
abierta carne del viento,
estancia de amor en alma.
Tú -blando marfil de sueño,
nieve de carne, quietud
de palma, luna en silencio-,
sentada, dormida en medio
de tu cuarto. Y yo ir entrando
igual que un agua serena,
inundarte todo el cuerpo
hasta cubrirte y, entero
quedarme ya así por dentro,
como el aire en un farol,
viéndose temblar, luciendo,
brillar en medio de mí,
encendiéndose en mi cuerpo,
iluminando mi carne
toda ya carne de viento.

Emilio Prados. Cuerpo perseguido (1927-8)

Os cuento como llegué a leer este poema. Hojeando el libro de Ángel González El grupo poético del 27 vi que le faltaban unas páginas arrancadas, en la parte dedicada a Prados, esto me intrigó e inquietó porque cuando alguien tiene que robar poemas debe de ser por algo muy importante. El poema que os he reproducido anteriormente es uno de los desaparecidos, los otros los estoy buscando.

En este enlace de Poetas Andaluces tenéis más información del poeta y una antología suya. Y en este otro de Literaria  mucho de la generación del 27.


Y os dejo con una canción del poeta:

No es lo que está roto, no,
el agua que el vaso tiene:
lo que está roto es el vaso
y, el agua, al suelo se vierte.

No es lo que está roto, no
la luz que sujeta al día:
lo que está roto es el tiempo
y en la sombra se desliza.

No es lo que está roto, no
la sangre que te levanta:
lo que está roto es tu cuerpo
y en el sueño te derramas.

No es lo que está roto, no,
la caja del pensamiento:
lo que está roto es la idea
que la lleva a lo soberbio.

No es lo que está roto Dios,
ni el campo que Él ha creado:
lo que está roto es el hombre
que no ve a Dios en su campo.

Emilio Prados

sábado, 21 de septiembre de 2013

Andrés Neuman

Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) es narrador, poeta, traductor, bloguero y columnista hispano-argentino. Me centraré en su producción poética  con 13 libros publicados desde 1998.

Hay autores que atrapan con sólo leer un poema suyo, y Andrés fue para mí uno de estos en la Antología La inteligencia y el hacha de Luis Antonio de Villena. Os dejo dos poemas de sus últimos poemarios:


No sé por qué confundo mi impaciencia
con la lentitud de las cosas
¿esa hoja de ahí
tarda en caer
porque la gravedad es perezosa?
voy a morir mañana pasado como mucho
la hoja todavía no habrá tocado el suelo

Andrés Neuman. No sé por qué (2011)


Pásame el tenedor exige el loco
de la muleta rota contemplando
su sopa de fideos
¿tenedor?
se burla el enfermero
(es joven y le cuesta seguirles la corriente
aclara el narrador paternalista)
¿tenedor para el caldo?
¡sí señor! le responde
ofendido el de la muleta rota
lo fácil es llevarse todo todo
no dejar nunca nada para el plato
yo prefiero pinchar mi parte de la sopa
¿entiendes o no entiendes? bah te escupo
(se limpia el enfermero con una servilleta)
tienes que ir aprendiendo murmura el veterano
a distinguir los locos de los locos.
Andrés Neuman. Patio de Locos (2011)


Pero Andrés es poeta de muchos registros y aquí os dejo un vídeo de un poema suyo Buenos Aires al vuelo del disco libro Alguien del otro lado que recoge poemas de Andrés cantados por Juan Trova y que interpretan los dos.




En su web podéis hace un viaje por su obra. Os enlazo a la sección de libros donde podéis buscar la solapa de poesía que contiene una sinopsis de sus poemarios y una pequeña antología. Y este es su blog Microrréplicas



Para acabar, dos Haikus de su poemario Gotas Negras (2003-07):

Abrazo inútil
busca la joven hiedra
en el cemento.
Sobre el acero
el tronco de la lluvia
se hace astillas.



Adenda de enero de 2021: Lo último en poesía que he visto de Andrés Neuman es Casa Fugaz: Poesía 1988-2018, aquí os dejo una reseña del libro que puede ser una buena forma de empezar a conocer al autor.



domingo, 15 de septiembre de 2013

Esperando el "Puente aéreo"

Repaso esta entrada con cierta añoranza a finales del 2020, cuando ya no soy viajero frecuente del puente aéreo Madrid-Barcelona por varios motivos: mi cambio de actividad laboral, las reuniones telemáticas y la pandemia que nos reduce la movilidad.

No es preciso que la poesía siempre sea lírica y un poema 
puede albergar dignamente distintos contenidos, mientras que en la etiqueta lo indique y no llame a engaño. Este soneto con estrambote busca la sonrisa o la complicidad del lector, y no pretende hacerse un hueco en el Parnaso literario, sino reivindicar que los contenidos no tienen que ser siempre trágicos o líricos.


ESPERANDO EL PUENTE AÉREO

Ayer en Madrid —en el aeropuerto—
estuve observando complejas presencias,
la diversidad de las apariencias
que un lugar de paso pone al descubierto.

Un grupo volvía de oír un concierto.
Un hombre —con cara de pocas vivencias—
contemplaba absorto suaves transparencias
de hermosas señoras con escote abierto. 

Un viejo dormía. Un niño lloraba.
Un ejecutivo llamaba a su empresa,
y luego a su amante a la que citaba

diciendo: hay pernocta, ¿qué tal la sorpresa?;
mientras, de reojo, a otra controlaba

de aspecto imponente, toda una tigresa.

Y hay quién —como yo— va de simple oyente,
pensando: otro día esperando el puente.

Letanías de un voyeur. Pensando en vosotras.
Ricardo Fernández Esteban ©


En el enlace encontraréis más información de este libro "Pensando en vosotras" que habrá que revisar y volver a reeditar, porque la antigua edición está agotada. De momento aquí tenéis unos cuantos de sus poemas que he publicado en este blog

sábado, 7 de septiembre de 2013

Guillermo Carnero. La tempestad


Dice un crítico acerca de la poesía de Guillermo Carnero (Valencia, 1947): Se caracteriza por el hermético culturalismo de sus referentes y la metapoesía. Muy compleja, se desarrolla en forma de espiral, profundizando a lo largo de cada título sobre unos mismos problemas y fundamentalmente sobre el tema de la muerte.

Puede ser. Yo prefiero dejarme llevar por buenas sensaciones estéticas del poema, pero me es difícil relacionarlo racionalmente con el cuadro de Giorgione al que está dedicado. ¿Qué pensáis, debe el autor ayudarnos con explicaciones sobre la relación entre texto e imagen o nos toca a los lectores imaginar un escenario e interpretar el significado?


LA TEMPESTAD (Giorgione)

Una paloma en llamas aparece
de súbito. Desgarra incandescente
la daga las pupilas del halcón.
Escamas plateadas, coseletes
de púrpura, la pluma de airón barre
el oro y el azur. Desnúdate
bajo la verde bruma de este sauce
y serás fácil presa para el rayo.
Desnudos son los árboles, desnudos
los juncos en el río. Ruedan blancos
nenúfares cortados, aletea
áca y allá la espuma. Entre la fronda
emergen las luciérnagas, pupilas
que temen a la luz. Cae una gota
sobre el helado filo de las lanzas.
Emergen en el mar, sobre tu piel,
puñaladas de frío. Si las ramas
te acosan, si las víboras descienden
a la sedosa curva de tu pecho,
si atenaza tus sienes una hilera
de vírgenes corolas, mercuriales
y cítisos azules, no liberes
el nácar de tu pie. Pronto, en lo oscuro,
teñirán los fulgores de la antorcha
el roce de la seda.
Rugirán a los cielos las gargantas
abrasadas de sangre. Los arroyos
lavarán los sangrientos cortinajes
y el cálido plumón pisoteado.
Un concierto de garras y zarcillos
ambiciona tu cuerpo.
                                          Los laureles
gotean, y en el tibio sol retozan
blanquísimos caballos, con guirnaldas
de flores en la grupa.


Guillermo Carnero. Dibujo de la muerte (1967)



Analizar poema y cuadro, y ver sus puntos de conexión o de inspiración, puede ser un buen ejercicio para interpretar el significado del texto. Si os animáis, os propongo realizarlo conjuntamente para intercambiar nuestras experiencias. 

Para facilitar el ejercicio anterior, os dejo un vídeo donde Guillermo Carnero comenta y recita su poema "El embarque para Citerea", relacionado con el cuadro del mismo nombre de Jean Antoine Watteau y la imagen de ese cuadro. Así sabréis lo que opina el poeta y lo oís en su muy buena voz, lo que siempre acerca más a un texto poético.



"El embarque para Citerea" de Watteau

Por si queréis documentaros, os dejo un enlace a la tesis doctoral de María Torres Badía, titulada Introducción a la obra poética de Guillermo Carnero (1967-2002). De dibujo de la muerte a Espejo de gran niebla.  Y una conexión al espacio de Carnero en Cervantes virtual con una antología de sus poemas y amplia información sobre el autor. Si buscáis un resumen de su obra podéis consultar su perfil en wikipedia.