Bitácora poética de Ricardo Fernández Esteban. "La palabra es mágica", porque tiene el poder de transformar sonidos en sentimientos.
martes, 8 de noviembre de 2016
Tomás Morales
martes, 25 de octubre de 2016
Jugar con fuego
La razón no llega a entender el origen del universo, ni lo que hubo antes, ni la ausencia de tiempo. En cambio, como la fe no se razona cada uno cree en la suya y no tiene que plantearse estas preguntas sin respuesta.
que en la práctica es nada si lo comparas con
puso en marcha este juego.
A esta energía en el tiempo —que todo modifica—
llámale evolución, o capricho de un dios
por observar el cambio que no existe en la nada.
¿Si no hay tiempo qué hay? Si no lo hay, lo hay todo;
si no hay tiempo no hay fin ni siquiera principio,
porque ya nada es físico.
Ese juego de riesgo se le fue de las manos,
explosión de galaxias, condensación de estrellas,
planetas, lunas, gases, los sistemas solares,
y lo que cambió todo, cuando por simple azar
apareció la vida y con ella la muerte
que la lleva de huésped.
Al principio se mata por mera subsistencia
pero luego se sigue por busca de poder,
por odio o por venganza. Es la contradicción
que llevará al principio, cuando el experimento
se agote por sí mismo y a los antagonistas
se les muera la vida.
¿Cuánto falta?, no mucho y si se tiene suerte
quedarán unas brasas, briznas de lo anterior,
bacterias, fotosíntesis, la evolución maldita
que conduce al inicio. ¿Dije suerte...?, desgracia
debería llamarla.
¿Y qué haces tú, materia?, ¿te divierte este juego?,
¿extinguirás el tiempo o cambiarás al dios
que jugó mal las cartas? ¡Y mira que era fácil!
Yo lo despediría, al paro sin boato,
y a otro dios el trabajo.
Con mi razón te invoco, al carecer de fe,
y no lo hago por mí porque me sé mortal,
ni por mi descendencia, ya que no la he tenido,
lo hago por la utopía y rezo para el mundo,
desde mi finitud de agnóstico leal,
otra oportunidad.
Si os interesan las estructuras métricas de los poemas, que es lo que les da la armonía que los distingue de la prosa, podéis consultar mi libro "Métrica poética del idioma español" que he revisado y ampliado en diciembre de 2023. Este libro interesa tanto a los autores de poemas como a los lectores y permite conocer las estructuras de las distintas armonías versales, o de su ausencia en el verso libre ya que "para saltarse las normas es preciso conocerlas previamente, si no queremos que el salto sea al vacío".
miércoles, 12 de octubre de 2016
Rafael Guillén
ELLA VENDRÁ, SALADAMENTE HÚMEDA
tenuemente velada
por el polvo de agua que liberan
las olas al romper.
Uno por uno, intento
ir forzando los límites. Y espero.
No sé que espero, ni por qué. Es un modo
de reclamar mi parte de aventura.
Ella vendrá. Vendrá desde la noche.
Como un débil galope que se acerca.
Como el recuerdo de una risa. Como
el eco de las voces que, otros tiempos,
habitaron la casa abandonada.
Ella vendrá. Yo creo en el misterio.
La fe en lo transparente, en lo que existe
alrededor de la materia; el vago
presentimiento ilógico; el deseo
me salvará. Yo creo
en la otra mitad de lo visible.
Ella vendrá, saliendo del espejo.
Sonriendo desde un retrato antiguo.
Será un leve crujido en la escalera,
el ruido de unos pasos por el techo,
una cortina que se mueve, un vaso
de cristal que se rompe sin tocarlo.
Ella vendrá, como una paz lejana.
Vendrá como un aroma
de vaguadas y montes, cabalgando
a lomos de la tarde.
Ella vendrá al final, no sé por dónde;
tal vez por el atajo
de alguna dimensión desconocida.
Ser hombre es resistirse.
Ser hombre es cometer, conscientemente,
un pecado de lesa desmesura.
Ser hombre es ser testigo de lo absurdo.
Ella vendrá, engarzada en una chispa
de pedernal. Abriendo paso al rayo.
Deslumbrante en la proa
de una infinita luz que se aproxima.
Por último, en este vídeo podéis escucharlo recitando Donde sonó una risa.
Aquí tenéis un obituario que publica "El Independiente"
jueves, 29 de septiembre de 2016
Amalia Bautista
EL DOLOR
El dolor no humaniza, no ennoblece,
no nos hace mejores ni nos salva,
nada lo justifica ni lo anula.
El dolor no perdona ni inmuniza,
no fortalece o dulcifica el alma,
no crea nada y nada lo destruye.
El dolor siempre existe y siempre vuelve,
ninguno de sus actos es el último
y todos pueden ser definitivos.
El dolor más horrible siempre puede
ser más intenso aún y ser eterno.
Siempre va acompañado por el miedo
y los dos se alimentan uno a otro.
VAMOS A HACER LIMPIEZA GENERAL
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen más que coger polvo,
las que evitamos encontrarnos porque
nos traen los recuerdos más amargos,
las que nos hacen daño, ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o, mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía,
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prenderle fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón deshabitado.
Su último libro publicado es Azul el agua (2022). Aquí tenéis una entrevista en Mamagazine que trata de este libro y uno de sus poemas:
SURSUM CORDA
martes, 13 de septiembre de 2016
Islarios de pasiones
![]() |
| Mallorca vista desde el Tibidabo (Barcelona) |
Aunque ahora no las veas,
Ricardo Fernández Esteban ©
Si os interesan las islas griegas, mi libro "Por las
islas griegas", ampliado en 2025, recoge más de 25 años y más de 75 islas
visitadas, con mis anotaciones sobre mis playas, restaurantes, hoteles y otros
lugares preferidos. Aquí lo podéis conseguir
en Amazon; si preferís las librerías físicas, hay ejemplares en Altaïr
(Gran Vía 616, Barcelona), donde también tienen "Islario de pasiones"
jueves, 1 de septiembre de 2016
Elvira Sastre
de no decirte nada,
como si en mi pecho
cabalgaran ambulancias en silencio.
me da por pensar
que este olvido me queda algo grande:
se me cae de los dedos,
empapa mi pelo como una tormenta,
anuda mi estómago y ata mis manos.
por los pies cuando paseo
y llego a tu casa
y observo tu buzón
que me grita todo lo que no nos contamos.
por las manos
cuando se abren para cogerte
y vacío es lo único que encuentran:
nunca imaginé que las mismas alas
que abracé con ternura
te llevarían tan lejos de mí.
Me sobra olvido
cuando duermo
y no pasa nada,
y no suenan pájaros,
y arriba solo hay techo,
y no quedan rastros del huracán:
unas bragas en el suelo o tu pelo durmiendo o tu mano
a un centímetro de la mía
—como si me hubiera buscado en sueños—;
nada,
la sábana en una esquina o la almohada mojada
dado la vuelta;
nada,
diez llamadas perdidas o una botella de agua vacía o
tu olor empapando mi suerte;
nada,
un disco terminado en el ordenador que aún parpadea,
como si fuera una alarma que avisara
de que hasta lo más bello termina.
solo este orden justo y preciso,
este orden que ya es solo mío y no encuentra lugar en el que caerse,
este orden que no se va porque no vienes.
Este orden
que también me sobra.
también
de las canciones que tengo prohibidas,
de esas palabras
que ya no sé pronunciar,
de todos los ángeles
que me abandonan,
de cada día que tropiezo
con la misma pregunta:
¿no es olvido y recuerdo la misma cosa?
ya ves qué tontería,
cómo puede sobrar algo que no se tiene.
o si pudiera
tal vez
solo llamarte.
Me sobra olvido.
Elvira Sastre
abrazo la respuesta.
Elvira Sastre
Adenda de agosto de 2024:
Su antigua web está en reconstrucción y nos dirige a su portal de compras, pero aún podemos encontrar una antología de sus poemas y otras informaciones poco actualizadas. Espero que pronto vuelva a estar operativa su web para encontrar la información sobre su obra mejor estructurada y no solo como portal publicitario y de ventas. Últimamente en cuanto a poesía, me consta que ha publicado traducciones (como "El sol y sus flores" y "Palabras para sanar"), una poesía reunida suya de 2013 a 2020 "Lo que la poesía aún no ha escrito" (aquí tenéis 5 poemas que recopila Zenda) y el poemario "Adiós al frío" en 2020.
De este último poemario que ha publicado me ha sido difícil encontrar críticas (más allá de los típicos sueltos de las editoriales o librerías que aportan poco), también cuesta encontrar algún poema de muestra que nos anime a comprar el libro. Os dejo una crítica de Libros y literatura, un poema y una foto que he encontrado en unas antiguas entradas de la autora en Facebook.
EL SILENCIO
El silencio.
Los pasos sordos.
Los murmullos desconocidos.
El crujido seco.
La habitación fría.
Las puertas cerradas.
La casa limpia.
La alegría perdida.
El suelo vacío.
Tu ruido.
Tu ruido apagado.
Elvira Sastre de Adiós al frío
Se ha de reconocer que Elvira Sastre es una poeta mediática que consigue llenar teatros y tener miles de seguidores en las redes, pero hay algo que no me acaba de convencer, ni a mí ni a otros poetas que he consultado. Todo parece un poco prefabricado, asesorado y demasiado orientado al marketing. Quizá es que no estamos acostumbrados en el pequeño mundo poético a este tipo de acciones. En todo caso, siempre es bueno que la poesía se popularice y ya veremos cómo evoluciona la obra de la autora.
lunes, 22 de agosto de 2016
Leandro Fernández de Moratín
Leandro Fernández de
Moratín (Madrid, 1760 - París, 1828) fue el más relevante autor teatral de su época. También, aunque no sea tan conocido por ello, tiene una obra poética importante. Además, era hijo del también poeta y dramaturgo Nicolás.ELEGÍA: A LAS MUSAS
Esta corona, adorno de mi frente,
esta sonante lira y flautas de oro
y máscaras alegres, que algún día
me disteis, sacras Musas, de mis manos
trémulas recibid, y el canto acabe,
que fuera osado intento repetirlo.
He visto ya cómo la edad ligera,
apresurando a no volver las horas,
robó con ellas su vigor al numen.
Sé que negáis vuestro favor divino
a la cansada senectud, y en vano
fuera implorarle; pero en tanto, bellas
ninfas, del verde Pindo (*) habitadoras,
no me neguéis que os agradezca humilde
los bienes que os debí. Si pude un día,
no indigno sucesor de nombre ilustre,
dilatarlo famoso, a vos fue dado
llevar al fin mi atrevimiento. Sólo
pudo bastar vuestro amoroso anhelo
a prestarme constancia en los afanes
que turbaron mi paz, cuando insolente,
vano saber, enconos y venganzas,
codicia y ambición, la patria mía
abandonaron a civil discordia.
Yo vi del polvo levantarse audaces,
a dominar y perecer tiranos,
atropellarse efímeras las leyes,
y llamarse virtudes los delitos.
Vi las fraternas armas nuestros muros
bañar en sangre nuestra, combatirse,
Vencido y vencedor, hijos de España,
y el trono desplomándose al vendido
ímpetu popular. De las arenas
que el mar sacude en la fenicia Gades,
a las que el Tajo lusitano envuelve
En oro y conchas, uno y otro imperio,
iras, desorden esparciendo y luto,
comunicarse el funeral estrago.
Así cuando en Sicilia el Etna ronco
revienta incendios, su bifronte cima
cubre el Vesubio en humo denso y llamas,
turba el Averno sus calladas ondas;
y allá del Tibre en la ribera etrusca
Se estremece la cúpula soberbia,
que da sepulcro al sucesor de Cristo.
¿Quién pudo en tanto horror mover el plectro?
¿Quién dar al verso acordes armonías,
oyendo resonar grito de muerte?
Tronó la tempestad; bramó iracundo
el huracán, y arrebató a los campos
sus frutos, su matiz; la rica pompa
destrozó de los árboles sombríos;
todas huyeron tímidas las aves
del blando nido, en el espanto mudas:
no más trinos de amor. Así agitaron
los tardos años mi existencia, y pudo
sólo en región extraña el oprimido
ánimo hallar dulce descanso y vida.
Breve será, que ya la tumba aguarda
y sus mármoles abre a recibirme;
ya los voy a ocupar... Si no es eterno
el rigor de los hados, y reservan
a mi patria infeliz mayor ventura,
dénsela presto, y mi postrer suspiro
será por ella... Prevenid en tanto
flébiles tonos, enlazad coronas
de ciprés funeral, musas celestes;
y donde a las del mar sus aguas mezcla
el Garona (**) opulento, en silencioso
bosque de lauros y menudos mirtos,
ocultad entre flores mis cenizas.
Leandro Fernández de Moratín
(*) Sierra de Grecia consagrada a Apolo y las Musas
(**) Moratín tomó partida por el bando francés en la guerra de la inpedendencia, por lo que tuvo que exiliarse y residió en Burdeos, donde desemboca el Garona, entre 1821 y 1827.
Para profundizar en su vida y obra os dirijo a su portal en Cervantes virtual. En este enlace podéis encontrar unos cuantos de sus poemas y en esta otra web bastantes más poemas. Por su temática y formas, se cataloga a este autor en el XVIII, aunque por ejemplo esta elegía se escribió en el XIX.viernes, 5 de agosto de 2016
Si lo veo no lo creo
En la página correspondiente del blog tenéis todas mis sátiras políticas y podréis ver todas estas referidas a estos últimos despropósitos.
Posdata: Acabo de ver que una plataforma ciudadana esta pidiendo también el cambio de dirigentes si hay nuevas elecciones. Os adjunto el enlace por si os queréis sumar a la propuesta.
jueves, 28 de julio de 2016
Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita

AQUÍ FABLA DE LA RESPUESTA QUE DON AMOR DIO AL ARCIPRESTE
(.../...)
Si quieres amar dueña o otra qualquier muger, (1)
muchas cosas avrás primero de aprender;
para que ella te quiera en amor acoger,
sabe primeramente la muger escoger.
(.../...)
Cata muger de talla, de cabeça pequeña, (2)
cabellos amarillos, non sean de alheña; (3)
las çejas apartadas, luengas, altas, en peña, (4)
angosta de cabellos: ésta es talla de dueña. (5)
Ojos grandes, someros, pintados, reluzientes,
e de largas pestañas, bien claras, paresçientes;
las orejas pequeñas, delgadas; parar mientes (6)
si ha el cuello alto: atal quieren las gentes. (7)
La nariz afilada, los dientes menudillos,
eguales, e bien blancos, un poco apartadillos;
las enzivas bermejas; los dientes agudillos; (8)
los lavros de la boca bermejos, angostillos.
La su boca pequeña, así de buena guisa;
la su faz sea blanca, sin pelos, clara e lisa.
Pugna de aver muger que la vea sin camisa, (9)
que la talla del cuerpo te dira: esto aguisa. (10)
(.../...)
Si parienta non tienes atal, toma unas viejas
que andan las iglesias e saben las callejas:
grandes cuentas al cuello, saben muchas consejas,
con lágrimas de Moisén encatan las orejas. (11)
Son grandes maestras aquestas pavïotas: (12)
andan por todo el mundo, por plaças e por cotas; (13)
a Dios alçan las cuentas, querellando sus coitas: (14)
¡ay, quanto mal saben esas viejas arlotas! (15)
Toma de unas viejas que se fazen erveras; (16)
andan de casa en casa e llámanse parteras;
con polvos e afeites e con alcoholeras (17)
echan la moça en ojo e ciegan bien de veras. (18)
E busca mensajera de unas negras patas, (19)
que usan mucho frailes e monjas e beatas
son mucho andariegas e merescen las çapatas; (20)
esas trotaconventos fazen muchas baratas. (21)
Do esas mugeres usan mucho se alegrar,
pocas mugeres pueden d'ellas se despagar;
porque a ti non mientan sábelas falagar,
ca tal escanto usan que saben bien çegar. (22)
De aquestas viejas todas, ésta es la mejor;
ruégal que te non mienta, muéstrale buen amor,
que mucha mala bestia vende buen corredor
e mucha mala ropa cubre buen cobertor.
(.../...)
Juan Ruiz. Arcipreste de Hita
DE CÓMO MORIÓ TROTACONVENTOS E DE CÓMO EL ARCIPRESTE FACE SU PLANTO DENOSTANDO E MALDIZIENDO LA MUERTE
¡Ay Muerte! ¡Muerta seas, muerta e malandante! (1)
Mataste a mi vieja, ¡matasses a mí ante!
Enemiga del mundo, que non as semejante,
de tu memoria amarga non sé quien non se espante.
(.../...)
¡Ay mi Trotaconventos, mi leal verdadera!,
muchos te siguian biva, yazes señera. (2)
¿Adó te me han llevado? Non sé cosa çertera: (3)
nunca torna con nuevas quien anda esta carrera. (4)
(.../...)
Juan Ruiz. Arcipreste de Hita
(1) malandante: desgraciada, que acabes mal. (2) yaces señera: yaces sola. (3) certera: cierta. (4) carrera: camino
Si queréis leer el libro completo, está disponible en la biblioteca Virtual Cervantes. Además, hay mucha más información, por ejemplo las ponencias de los cuatro congresos sobre la obra celebrados en Alcalá la Real. Y si preferís el papel os recomiendo la edición crítica de Cátedra efectuada por Alberto Blecua, que es la que he utilizado para las notas al pie.
Por otra parte, si buscáis una aproximación más fácil a la obra hay un buen video de unos 45 minutos de una adaptación efectuada por Televisión Española en 1974 con guion de Manuel Criado del Val y Jesús Fernández Santos.



















